Recuperación de Gastar Compulsivamente
¿Qué es gastar compulsivamente?
Gastar compulsivamente se puede explicar como una acción que llevamos a
cabo como respuesta al sentimiento de tener que gastar. Por lo común, es una
necesidad de gastar con el fin de evitar de manera conciente o inconsciente un
sentimiento incómodo. Cuando gastamos a pesar de la decisión o el deseo de no
hacerlo, o cuando gastamos en nuestro propio detrimento, estamos gastando
compulsivamente.
Algunos efectos de gastar compulsivamente:
Gastar compulsivamente socava nuestra autoestima. Gastar compulsivamente
a largo plazo, causa que la gente confíe cada vez menos en nosotros e incluso
puede poner en riesgo las relaciones con nuestra familia o amigos. Puede
resultar en negligencia hacia nuestros hijos cuando llegamos tarde a recogerlos
de la escuela porque hemos ido a “sólo una tienda más” o cuando no hay
suficiente dinero para la excursión escolar porque se gastó en algo para
complacer nuestro capricho. Debido a que a menudo utilizamos tarjetas de
crédito u otras formas de débito, gastar compulsivamente con frecuencia lleva a
pedirle prestado a nuestro futuro, y al final, nos encontramos con que nuestra
manera de gastar nos ha dejado con poco o ningún ahorro y sí con deudas
asombrosas.
Señales de gasto compulsivo:
Tu...
·
incurres en deudas para adquirir algo?
·
vas a tiendas sin una lista de lo que necesitas con
costos estimados, o sin saber de dónde sacarás el dinero para pagar lo adquirido?
·
adquieres espontáneamente artículos que se muestran en
el aparador de la salida / usualmente compras algo extra en la tienda de
abarrotes o en la gasolinera?
·
haces adquisiciones mayores sin investigar las
características comparativas y los precios o sin considerar el impacto
financiero a largo plazo de las adquisiciones?
·
hojeas catálogos de venta por correo, Internet, o
tiendas sin tener una adquisición particular en mente?
·
ves un canal de compras por la televisión?
·
compras como si fuera una de tus actividades
recreativas?
·
inviertes mucho tiempo pensando y hablando sobre
compras y las grandes ofertas que has conseguido?
·
adquieres grandes cantidades del mismo artículo?
·
tienes un closet lleno de ropa sin estrenar, anaqueles
llenos de libros sin leer, una bodega llena de herramientas, equipo de hobby u
otros artículos, sin utilizar?
·
racionalizas tus adquisiciones porque lo conseguiste
usado o de barata?
·
compras cosas para alguien más cuando no puedes
racionalizar comprarlas para ti?
·
gastas dinero para satisfacer o impresionar a otros?
·
ocultas lo que adquieres?
·
regresas con frecuencia lo que adquieres?
·
sientes arrepentimiento, remordimiento
, culpa o vergüenza después de una compra?
·
sientes depresión después de que termina un viaje de
compras?
·
compras para alegrarte?
·
compras para tranquilizarte?
·
careces de dinero para el pago de básicos después de
haber adquirido cosas menos esenciales?
·
tienes un esposo, padre o hijo que te critica o se
preocupa por tu manera de gastar?
Has...
·
(tú o tus amigos) bromeado con respecto de tus hábitos
de compra?
·
desatendido responsabilidades básicas por el tiempo
que has pasado de compras?
·
robado artículos cuando no tenías dinero para
comprarlos?
·
creído que una adquisición determinada arreglaría
algún aspecto de tu vida?
·
perdido un trabajo o relación debido a tu forma de
gastar?
Si has respondido sí a tres o más de estas señales, puedes ser un
comprador compulsivo y Deudores Anónimos puede ayudarte
Recuperándose de Gastar Compulsivamente
¿Es posible recuperarse de comprar compulsivamente?
¡Seguro que sí! El primer paso en la recuperación es reconocer que
tenemos un problema con las compras y que podemos ser compradores compulsivos.
Si tú estas leyendo este panfleto, probablemente estás próximo a admitir que
eres impotente ante tu manera de gastar y que tu vida es ingobernable debido a
tu forma de gastar. Al admitir esto, has dado el primero de los Doce Pasos de
Deudores Anónimos (DA) para la recuperación y has empezado a andar el camino
hacia una vida más serena y feliz, llena de significado y propósito.
Hay dos caminos paralelos a seguir para la recuperación de gastar
compulsivamente. Uno es modificar conductas que nos ponen en riesgo de gastar
inadecuadamente. La otra es eliminar o reducir las causas espirituales o
emocionales fundamentales de nuestra manera compulsiva de gastar. Como un tren,
no podemos avanzar a menos que nuestras “ruedas” estén en ambos rieles.
¿Cuáles son nuestras probabilidades de recuperación?
Nosotros, quienes sufrimos de gastar compulsivamente, hemos encontrado
que cuando tenemos la disposición de seguir el camino de la recuperación que
miles de miembros de DA han seguido, tenemos mucha más probabilidad de ser
liberados del dolor y la destrucción que el gasto compulsivo y la deuda
ocasionan. Encontramos que a través de la práctica del programa de Deudores
Anónimos, en compañía de miembros de DA, somos capaces de llevar vidas sanas,
satisfactorias y plenas.
Acción es la palabra mágica.
Pocos de nosotros pudimos llevar a cabo y sostener la recuperación
solos, lo logramos sólo cuando asistimos regularmente a las reuniones de DA,
haciéndonos de un Padrino y practicando los Doce Pasos de DA. Fue entonces que
vimos que la recuperación está al alcance de todos nosotros. A continuación
enlisto algunas sugerencias que han ayudado a muchos miembros de DA a
recuperarse del dolor de comprar compulsivamente:
·
Detener el incurrir en deuda no asegurada un día a la
vez.
·
Cancelar y romper todas las tarjetas de crédito no
asegurado y cancelar líneas de crédito.
·
Asistir regularmente a reuniones de DA de apoyo de
grupo para contrarrestar la publicidad y otras presiones de la sociedad para
gastar y deber.
·
Desarrollar un plan de gastos.
·
Registrar y revisar todos los gastos e ingresos y
mantener registros del banco en balance.(Ver el
panfleto de DA “Mantenimiento de Registros”).
·
Reconocer las señales internas que nos incitan a
comprar compulsivamente, tales como la sensación de urgencia o reto.
·
Ir a tiendas sólo para hacer compras planeadas.
·
Cancelar los catálogos de compras por correo y evitar
examinar rutinariamente los anuncios del periódico.
·
Dejar de ver los canales de compras, comerciales mudos
y enfocar la atención en otra cosa mientras los comerciales están al aire
Entrar al Internet sólo para un propósito determinado.
·
Identifica tus “zonas resbalosas” tales como
librerías, ventas de Garaje, tiendas para el mejoramiento de la casa,
invernaderos, sitios de compras por Internet, etc. Y mantente alejado de ellas.
·
Deja el efectivo, la chequera, y las tarjetas de
débito en casa cuando estés haciendo comparaciones para realizar una
adquisición planeada.
·
Emplea la regla de las 72 horas. Espera 72 horas
después de haber elegido algo antes de comprarlo. Durante el tiempo de espera,
utiliza el teléfono para discutir la compra propuesta con tu padrino o con otro
miembro de DA. Pregúntate y honestamente responde a “¿está esta adquisición en
mi plan de gastos?” Analiza tus razones para hacer la compra en este momento y
cómo la adquisición afectará tus demás metas de compra. Mantén reuniones
regularmente para liberar la presión, para ayudarte a distinguir entre
necesidades y deseos y para ayudarte a identificar la diferencia entre lo que
es verdadero y los deseos satisfechos y obsesiones momentáneas.
·
Re organiza el tiempo de compras, para que te puedas
dedicar a otras actividades y entretenimientos que disfrutes.
La verdad sobre comprar compulsivamente
Una verdad sobre la obsesión de comprar compulsivamente es que tienes
que alimentarla para que siga viva. Tendemos a creer que seguir la obsesión de
nuestra adicción nos dará alivio, sin embargo, es al contrario. Cuanto más
compulsivamente actuemos en nuestra obsesión por comprar, más alimentaremos la
obsesión y más fuerte se hará. Y al contrario, la obsesión con el tiempo se
debilita si la dejamos de alimentar, o sea cuando no actuamos compulsivamente
para ella. Iniciar una o todas las nuevas conductas sugeridas puede ayudar a
romper con el poderoso hábito que nos derrota, de gastar compulsivamente. En
DA, no vamos solos ni lo hacemos todo al mismo tiempo; con el apoyo y el
estímulo de otros miembros de DA gradualmente vamos siendo capaces de llevar a
cabo el cambio a nuestro propio paso y de la mejor manera para nosotros.
Trabajando los Doce Pasos para recuperarse de gastar compulsivamente.
Para de veras liberarnos de la compulsión de gastar compulsivamente y
aclarar los problemas que ha creado, estudiamos y trabajamos los doce pasos de
Deudores Anónimos. Admitir que tenemos un problema es el primer paso hacia una
vida más equilibrada. Dado que hemos sido incapaces de resolver nuestros
problemas solos, llegamos a creer que un poder superior a nosotros podría
devolvernos el sano juicio en cuanto a nuestra manera de gastar. Al principio,
para algunos de nosotros, el poder será cualquier sabiduría y apoyo que venga
de nuestro pensamiento distorsionado, tales como la conciencia de que podemos
elegir, el apoyo que recibimos de otros miembros en recuperación de DA y de los
principios del programa de DA. A medida que progresamos en nuestra
recuperación, muchos de nosotros nos volvemos hacia una fuente espiritual como
Poder Superior y damos el tercer paso, tomando la decisión de entregarle
nuestra voluntad y nuestra vida para que El se ocupe. Con este paso,
encontramos que nuestra recuperación empieza a hacerse profunda y a ganar
impulso. En los pasos cuatro y cinco, sin miedo, hacemos un inventario moral de
nosotros mismos y compartimos ese inventario con nuestro Poder Superior y con
otro ser humano. Estos pasos nos ayudan a identificar los asuntos personales y
los defectos de carácter que se interponen en el camino de nuestra
recuperación.
Un Inventario de Gastos Compulsivos.
Aunque los detalles del inventario de cada persona varían debido a las
experiencias de vida y a la individualidad personal, los compradores
compulsivos comparten algunas características fundamentales. En nuestros
inventarios, muchos de nosotros descubrimos que, como compradores compulsivos,
tendemos a querer evitar o escapar de retos de la vida más que a trabajar para
conseguirlos. Las compras también nos distraen de asuntos o tareas que
preferiríamos no enfrentar y sentimientos que preferimos no sentir. Como nos
inventariamos a nosotros mismos con relación a nuestra manera de gastar, muchos
de nosotros nos damos cuenta de que comprar nos da la ilusión de que hemos
logrado algo. Además, tendemos a obtener tranquilidad y placer momentáneos a
partir de la compra. Esta gratificación inmediata, nos pone un vendaje en
nuestro dolor, y nos deja pensar que hemos hecho lo correcto para nosotros.
Muchos de nosotros hemos encontrado que a medida que las compras compulsivas
progresaron perdimos hasta lo bueno que obteníamos de comprar.
En el inicio del inventario del cuarto paso, muchos descubrimos que
nuestra vaguedad financiera perpetuaba nuestros gastos compulsivos. Cuando
utilizamos la herramienta de DA de Mantenimiento de Registros, obtenemos
conciencia de nuestros recursos y exactamente cuanto y cuando gastamos.
Empezamos a ver patrones que preceden a nuestros episodios de compras. Para
algunos de nosotros, este puede ser un periodo de tacañería seguido por un
gasto excesivo, para otros, puede seguir a un largo periodo sin entretenimiento
o “comodidades”, otros nos daremos cuenta de que gastamos después de visitar a
ciertos parientes, después de discusiones familiares o al comienzo de una nueva
relación. Con la ayuda de nuestro padrino y nuestro grupo para aliviar la
tensión, utilizamos la información que obtenemos al llevar nuestros registros
para equilibrar nuestras categorías de gastos. Esto minimiza la sensación de
privación y nos lleva a atender situaciones emocionales que disparan nuestros
episodios de gastos.
Al revisar nuestros registros de compras, podemos enfrentarnos con la
realidad de que sufrimos de otras compulsiones. Muchas veces, una de las causas
fundamentales de nuestra manera compulsiva de comprar, es la necesidad de pagar
el costo de mantener otra adicción o hábito compulsivo- Gastamos para complacer
a otras personas o para guardar las apariencias. Incluso hemos gastado
compulsivamente en comida, alcohol, tabaco u otras adicciones. Asistir a otros
programas de doce pasos que se enfocan en otros procesos adictivos al mismo
tiempo que mantenemos nuestro programa de DA, por lo general es la mejor
elección para tratar otras compulsiones existentes.
Algunos de nosotros, en el curso de nuestro inventario, encontramos que
somos solitarios y que compramos o salimos a comer fuera para interactuar
socialmente con los dependientes de las tiendas o con los meseros. Frecuentamos
las mismas tiendas a las mismas horas del día o de la semana para que se nos
salude por nuestro nombre y adquiramos el “estatus” que tienen los clientes frecuentes.
Una característica común en los compradores compulsivos es que vivimos
nuestras vidas basándonos en lo que los demás puedan pensar de nosotros.
Creemos que nuestro valor está en lo que poseemos y cómo nos vemos. Nos
engañamos pensando que poseyendo cosas nuestras vidas se cumplen.
Otra característica que comparte mucha gente con
conductas compulsivas es que no tomamos acción hacia nuestros proyectos, o, si
lo hacemos, no buscamos la voluntad e nuestro Poder Superior para con nosotros
en esos asuntos. Podemos decir que no tenemos un proyecto para nosotros, aunque
viéndolo más de cerca, esto rara vez es cierto. Por otro lado podemos saber
concientemente dónde descansan nuestros intereses reales, más no los
perseguimos. En lugar de coser un nuevo vestido, apilamos en existencia metros
y metros de tela. En lugar de tomar una clase de fotografía, compramos
diferentes cámaras. O en lugar de empezar un negocio de carpintería, compramos
herramientas poderosas que nunca o rara vez usamos. Podemos trabajar en un
empleo que odiamos y entonces “darnos” cenas caras y entretenimiento en un
esfuerzo para compensarnos por someternos a una vida de trabajo que no
disfrutamos.
Muchos de nosotros encontramos a través de nuestros inventarios, que es
el miedo el que no nos deja vivir nuestras vidas activamente. En lugar de
vivir, acumulamos. En lugar de “tener una vida” gastamos dinero. En el paso
seis de DA nos disponemos a cambiar, incluyendo el hecho de que el miedo nos
sea eliminado.
Con el paso siete, le pedimos a Dios que nos elimine los defectos de
carácter que impiden nuestra recuperación. A través del trabajo continuo de los
pasos, el uso de las herramientas de DA y la búsqueda de la voluntad de nuestro
Poder Superior para con nosotros, empezamos a diseñar nuestras vidas y vivir lo
diseñado. Nos damos cuenta de que algunos de nuestros defectos, de hecho se nos
han eliminado. Experimentamos una nueva gratitud y alegría. Encontramos placer
en devolverle al programa que nos dio con tanta libertad. Pasamos de gastar
compulsivamente a vivir creativamente.
A través de los pasos ocho y nueve de DA, tuvimos la oportunidad de
hacer reparaciones a otros y a nosotros mismos por el daño que hemos causado
por el mal uso del tiempo, el dinero y la atención, que ocasionó nuestra manera
de gastar compulsivamente. Hacer reparaciones nos ayuda a restaurar nuestra
auto estima y a recuperar la confianza de los demás en nosotros, Cuando
demostramos una disposición genuina al hacer reparaciones, empezamos a
experimentar la curación en nuestras relaciones. Los resentimientos se
desvanecen a medida que apreciamos a la gente en nuestras vidas.
Con la ayuda de los mini inventarios diarios y la reparaciones del paso
diez, nos mantenemos financiera y espiritualmente en el camino. Al mismo tiempo,
por medio de la oración y la meditación diaria del paso once, establecemos y
mejoramos nuestra relación con Dios, como cada quien lo concibe.
A medida que nuestra conexión con Dios y con otras personas se
fortalece, nuestra preocupación por nuestras posesiones materiales de desvanece
y nuestra necesidad de distraernos constantemente de nuestras vidas disminuye.
Nos damos cuenta de quiénes somos realmente y lo que realmente nos interesa.
Aprendemos a relacionar nuestras vidas con algo mayor que objetos materiales y
apariencias. Nuestra necesidad de poseer, hacer, ir y ser vistos, disminuye; y
experimentamos paz a medida que nos tomamos nuestro tiempo para determinar cómo
gastaremos o ahorraremos nuestra riqueza diaria de recursos. Gradualmente llegamos
a experimentar una vida más allá de nuestros más aventurados sueños a medida
que avanzamos con esperanza.
_______________________________________________