CUESTIONARIO

 

1.     ¿Están sus deudas haciendo de su vida de hogar una vida infeliz?        

2.     ¿Le distrae la presión de sus deudas de su trabajo diario?          

3.     ¿Están sus deudas afectando su reputación?                             

4.     ¿Le hacen sus deudas pensar menos en usted mismo?               

5.     ¿Ha dado información falsa alguna vez con tal de conseguir algún crédito o financiamiento?                                     

6.     ¿Ha hecho alguna vez promesas irreales a sus acreedores?                  

7.     ¿La presión de sus deudas le ha hecho ser negligente en el bienestar de su familia?                                                  

8.     ¿Le ha dado miedo de que su empleador, familia o amigos sepan la magnitud de su deuda total?                                       

9.     ¿Cuando ha enfrentado una difícil situación financiera, la expectativa de pedir prestado le da un desmesurado sentimiento de alivio?         

     10. ¿Le causa dificultad en el dormir la presión de sus deudas?                

11.  ¿Alguna vez la presión de sus deudas le han provocado el deseo de usar un escape? (alcohol, drogas, comida, sexo, etc.)      

12.  ¿Ha pedido alguna vez prestado dinero sin siquiera prestar la debida atención a la tasa de interés que debe pagar?            

13.  ¿Generalmente espera una respuesta negativa cuando está usted sujeto a una investigación de créditos?                        

14.  ¿Ha usted desarrollado alguna vez un plan estricto de cancelación de sus deudas, solo para romperlo en una situación de presión?

15.  ¿Justifica sus deudas diciéndose a sí mismo que usted es superior a los demás, y que en cuanto usted tenga un “descanso”, habrá salido de sus deudas de la noche a la mañana?                  

 

¿Que puntaje obtuvo? Si respondió si a ocho o más preguntas, las probabilidades indican que usted tiene un problema con relación a las deudas adquiridas compulsivamente, o está en camino de tenerlo.

En este caso, hoy puede ser el punto decisivo en su vida. Todos hemos llegado a este cruce. Una carretera suave, le tienta hasta llevarlo luego a la desesperación, a la enfermedad, a la ruina, y en algunos casos, a instituciones mentales, a la cárcel, o al suicidio. La otra carretera, una carretera de mayor reto, lo lleva al auto respeto, a la solvencia económica, a la curación, y a la satisfacción personal. Le invitamos a dar el difícil primer paso hacia una carretera más sólida ahora.